Por Tombol

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A partir del visionado de la película “La comuna (París 1871)” de Peter Watkins
PETER WATKINS: DOS APORTES INTERESANTES (I)
SINOPSIS: Narrado desde la técnica del falso documental, se nos cuenta lo sucedido en el año 1871 en la llamada Comuna de París. Quienes conducen el relato son dos cadenas de televisión imaginarias, una es la TV Nacional de Versalles que es el canal público oficial, y la otra es la TV Comunal, una cadena que tiene pretensión de objetividad y de acercar al público lo que acontece realmente en la Comuna. Entre medias de las declaraciones de los diversos implicados, abundantes intertítulos plasman datos sobre los hechos reales acaecidos.
De manera fortuita fui a parar a esta película del año 2000 y con un metraje nada menos que de 345 minutos. Me sorprendió que, a pesar de la excelente valoración que tenía entre los usuarios de diversas plataformas cinéfilas, fuera tan poco conocida. Tirando del hilo fui encontrando respuestas.
Peter Watkins se inició como director en los años 50’ pero no fue hasta los 60’ que empezó a ser conocido. Su cine, desde los inicios, se caracterizó por llevar a cabo una particular mezcolanza entre determinados hechos históricos y una sintaxis televisiva, creando lo que se ha dado en llamar “falso documental”, que servían para cuestionar la realidad política y social, mayormente. A menudo utiliza en sus películas una fórmula, implementada con variaciones, en la que aúna hechos del pasado o imaginarios con interpelaciones al presente, creando con todo ello una forma de narrar que traspasa los objetivos de la mera denuncia histórica. Se comprueba su compromiso con las diferentes temáticas que aborda, y que ha sabido mantener a lo largo de toda su carrera a pesar de las trabas y limitaciones a las que se ha visto compelido.
Sí, en cuanto comenzó a llamar un poco la atención, Watkins sufrió inmediatamente la labor solapada de la censura. Le dejaron de llamar, el que le financiaran se convirtió en una vía imposible. A pesar de ello siempre mantuvo sus convicciones en pie, lo que le condenó al ostracismo, convirtiéndose en un director muy marginal.
Comprobé, en algunos de sus trabajos, que estaba algo contaminado por cierto ideario de la izquierda política, esto es, por reivindicaciones propias del izquierdismo popular. Sin embargo, no es un director que busca aleccionar al espectador, en ese sentido, al menos yo, le he visto honesto, creo que ha intentado mantener una integridad durante toda su carrera. Pero, como dijo aquel sabio, lo que nos interesa es extraer de cada cosa lo que nos pueda resultar útil, y este artículo no pretende ensalzar su figura.
Vayamos ahora a la película, la última rodada por el director. La narración se centra en los hechos acaecidos en París, entre los meses de Marzo y Mayo del año 1871, relativos a la llamada Comuna de París. Pero su abordamiento no se hace de una manera convencional, Watkins combina una estructura fílmica que se sustenta en la narración en vivo de lo que está sucediendo en París y en Versalles (informado a través de dos medios de comunicación con éticas diferentes), con abundantes cortes en el metraje para insertar intertítulos explicativos de lo que parece ser fueron hechos históricos probados. Lo que sucede en París es cubierto por la TV Comunal, una especie de medio de comunicación amateur que trata de recoger las declaraciones de sujetos de diferentes sectores sociales; y la TV Versalles, medio oficialista que entrevista únicamente a sujetos pertenecientes al orden dominante. Para ello, el director inglés se apoya en largos planos secuencia, que provocan en el espectador una sensación de inmediatez y realismo particulares (a pesar de que todo el rodaje se realizó en un estudio alquilado y los actuantes que participaron, unos 200, no eran profesionales). Como último dato a tener en cuenta es que, a pesar de estar centrado todo el metraje en los hechos en torno a la Comuna de París, Watkins proyecta lo acontecido a la situación presente (en aquel momento era el año 1999), creando un puente entre los hechos históricos y la actualidad más cercana, y lo consigue hacer gracias al desdoblamiento del elenco, que en momentos representa un papel asignado desde el que opinan y se expresan como agentes protagonistas de la historia, y en otros momentos son esos mismos actores y actrices, a título personal, los que muestran sus puntos de vista sobre las problemáticas actuales.
De esta suerte de configuración fílmica tenemos una producción sorprendentemente efectiva. Por supuesto, para conectarse con un trabajo cinematográfico como éste, hay que tener interés en el tema. Y paciencia (por aquello de la duración). Pero entiendo (tras casi dos visionados completos) que la propuesta de Watkins es rompedora y promueve lo que nos interesa, la reflexión y la profundización en lo que sucedió. No sólo en lo acontecido en 1871, sino en lo que tiene que ver con las condiciones del presente.
No estoy diciendo que el trabajo sea impoluto, que no esté contaminado por ciertos enfoques reconocibles propios de la propaganda izquierdista del momento presente. Eso lo pude observar en diversas manifestaciones hechas por algunas y algunos participantes, con alegatos que evocaban posturas feministas o pro-inmigracionistas reconocibles de la actualidad. Lo entendí como reflejo del mundo presente, en el que quienes se autodefinen como “antisistema”, se creen que esas reivindicaciones “son lo más”. Lo mismo ocurrió, por ejemplo, con opiniones sobre la temática “sistema educativo”. Pero bueno, es cierto que seis horas de metraje dan para mucho, se recogen muchas opiniones, podríamos decir que el director abre el espectro para que el mensaje no sea uniforme al cien por cien. En cualquier caso, las opiniones vertidas desde personajes de época inventados se pueden contemplar desde la visión revolucionaria en ciernes, y por tanto comprender que estaban sometidas a las condiciones del momento histórico, no así las de actrices y actores, que son a título personal.
Ahondo un poco más en lo enunciado en el anterior párrafo: Hasta donde yo sé, el director inglés permitió a todo el elenco pronunciarse con libertad respecto a los distintos temas que se trataban. Su idea sería, entonces, que se pudiera reflejar el hecho revolucionario, el espíritu revolucionario humano, su sueño de libertad, su anhelo de un mundo más justo, mostrar, de alguna manera, cómo un pueblo era capaz de morir por defender lo que creía; y que la manera en que quedara expresado todo ello le daba igual. De manera que muchas de esas expresiones, propias del ideario izquierdista institucional, salidas de las bocas de los intérpretes, obedecen a la manera de pensar de tantos sujetos de hoy en día identificados con los mensajes de la izquierda política. Por eso, insisto, creo que no se puede atribuir a Watkins las declaraciones tendenciosas, aunque también sospecho que en realidad comulga con ellas.
En todo caso, la película daría para meterse en un buen debate. Quizás, los aspectos subjetivos que podamos encontrar en la cinta son lo menos importante, a fin de cuentas, proceden de manifestaciones humanas condicionadas por sus particulares modos de vida. Me refiero a que, en la película, se plasman estereotipos de comportamiento (según se sea obrero, burgués, sacerdote, militar, etc.), como no puede ser de otra manera si se quiere hacer una recreación histórica, que provocan juicios de valor demasiado obvios (por ejemplo, se muestra un perfil de la clase burguesa siempre muy “estirado”, a los militares de la Guardia Nacional como buena gente, a muchas mujeres de las clases bajas como víctimas).
¿Qué me resultó interesante? En primer lugar (ordenado de manera aleatoria), el acercamiento al hecho histórico. A la par que visioné la película, investigué en los hechos de marras. Comprendí que estaban escondidos, que se había hecho mucho por ocultarlos, pero sobre todo se quiere que no sean entendidos. Que cuando uno empieza a rascar, encuentra que hay interpretaciones distintas, y comprender la realidad exige ir un poco más allá que leer cuatro panfletos. Y es que me encontré con que algunos sectores izquierdistas (procedentes de corrientes socialistas, comunistas y anarquistas) se han adjudicado los méritos revolucionarios detectables. Lo primero que hay que hacer, si se quiere analizar la Comuna de París, es conocer los hechos lo más objetivamente posible. La película estimula a conocer la realidad.
En segundo lugar, el acercamiento al porqué del fracaso de ese intento revolucionario (o como se lo quiera llamar). Pienso que, con todos los datos que se exponen, se abre en la mente del espectador su deseo de comprender qué pudo fallar en aquella Comuna. He leído sobre diversas teorías al respecto, y todas me parece que podrían tener su parte de razón (se refieren al orden estratégico del movimiento). Pero hay algo más, lo podemos discernir observando el presente también: ¿Estaban preparados como comunidad para algo así? ¿Sólo desde el odio y la rabia (la población había sufrido una guerra y el asedio de la ciudad, con abandono del aparato estatal a la población) se puede canalizar un intento de cambiar el sistema? ¿Desde un grupo grande de población (en este caso la ciudad de París) se puede lograr una comunidad unificada que funcione en una misma dirección (la población se encontró con diferentes enfrentamientos internos que sin duda repercutieron en el resquebrajamiento de su lucha)? Podemos entender ahora, al menos, hasta dónde puede verse limitado un movimiento de cambio si no está suficientemente madurado.
En tercer lugar, la recreación que se hace de los medios de comunicación. El retrato de éstos se hace desde un dibujo sencillo, reconocible, pero es un tema importante a recordar, y también el comprender cómo los aparatos mediáticos hacen uso de sus herramientas de la comunicación para alcanzar objetivos de manipulación. En la película, la que resulta ser la televisión del pueblo, la TV Comunal, llega un momento en que tampoco sabe muy bien cómo transmitir lo que está pasando. Comprender la realidad, a un nivel aceptable, es una tarea realmente compleja y por ello debemos multiplicar nuestra capacidad de observación para entenderla.
En cuarto lugar, para entender las dificultades que un proceso revolucionario acarrea de por sí. En la Comuna de París se hablaba tanto de democracia directa y pueblo en armas como de subida de salarios y de educación laica, pero sin especificar contenidos. Es decir, dentro del movimiento revolucionario del pueblo llano, muchos sólo querían mejorar sus condiciones personales de vida, mientras que otros tenían más conciencia de lo que es la libertad real y de lo que es la esencia del poder estatal. De manera que no fue un movimiento popular homogéneo, y a medida que fueron pasando las semanas empezó a verse esa falta de cohesión interna. Me recordó un poco al movimiento incipiente del 15-M, que al principio propulsó una ilusión y un entusiasmo inusitados, pero que también pronto se desvaneció al igual que había llegado. Dentro del propio proceso revolucionario se intentó dilucidar lo que se quería, con lo que se hizo muy difícil conducirlo hacia una vía realmente transformadora.
La película tuvo problemas para su distribución, más que por el montaje de Watkins, por el hecho histórico en sí, al igual que hicieron con La Vandée. Todo lo que tenga que ver con movimientos insurreccionales del pueblo se oculta sistemáticamente.
En París, a finales de 1870, lo que había era un gran descontento social, la guerra había hecho pasar muchas penurias a la población, y el gobierno se había escondido cobardemente. Cuando éste reclamó al pueblo (la Guardia Nacional) que entregara los cañones que se conservaban en su poder (parece ser que incautados al ejército prusiano), saltó la chispa de la revolución. Dicho de otra forma, el pueblo comprendió que si quería ser pueblo, necesitaba conservar las armas. Sin armas, sin posibilidad de defenderse, el pueblo es un monigote en manos de los poderes fácticos.
La película reproduce diversos textos, cartas, artículos periodísticos, programáticas, surgidos en aquellas fechas. Son testimonios que nos acercan a la realidad acontecida, más que las expresiones actorales en sí. Y nos ayudan a entender cuándo y cómo surgen ciertos idearios, hoy ya asentados en las cosmovisiones de la modernidad. Por ejemplo, cuando el Emperador empieza a hablar de otorgar derechos, y de confiar en la evolución y no en la revolución.
Entender la Comuna de París, lo que se puede extraer del hecho histórico, exige bastante más que ver la película, aunque ésta nos acerca a algunas cuestiones sustantivas. En todo caso, la cinta no tiene una estructura fílmica al uso, y esa línea rompedora insufla la recreación histórica y le da un aire muy especial.
No soy un conocedor profundo de la historia, pero sí me he molestado en revisar mínimamente este episodio tan notable acontecido en el siglo XIX. Animo a hacer un repaso básico de la biografía de los hechos acaecidos, para poder discernir sobre ellos. Mis conclusiones y reflexiones al respecto son las siguientes:
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Esa posibilidad de revolución, o esa gestación de revolución, se desarrolló prácticamente en 2-3 meses. Su epicentro, la ciudad de París, en la que convergían no solo incipientes movimientos obreros, sino tendencias libertarias variadas (blanquistas, proudhianos, antiburgueses), gentes preocupadas solo por sus negocios, afines a la Iglesia católica y obedientes a sus consignas. Y dentro de los revolucionarios, había choques entre la Guardia Nacional (cuerpo militar, aunque sustentado en proletariado enrolado) y otras entidades creadas (el Comité Central, los Comités de Distrito, los delegados de guerra de la Comuna…). En un momento dado, había órdenes de hasta siete autoridades distintas. También, dentro de la Comuna, había viejos revolucionarios (de la época de 1848), otros con nuevas ideas (provenientes de la AIT, Asociación Internacional de Trabajadores), otros eran unos charlatanes de la revolución. Un caos, un desorden generalizado. No sabían qué hacer con el poder alcanzado.
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Se dice que, cuando la Comuna pudo contratacar contra el poder estatal derrocado de Versalles, no lo hizo. O lo intentó hacer tarde y mal. Todo esto podría ser debatible, quizás, en el fondo, no se habría podido hacer nunca. Lo cierto es que la Comuna perdió su presunta oportunidad de contratacar porque se enfocó en resolver las formalidades de su legitimación, ocurrió que la Comuna se apresuró y dio prioridad a convocar procesos de legitimación formal de su poder (por medio de elecciones). Pero, aunque las ganó, el pueblo no estaba preparado para asumir una revolución.
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Fue clave que no se consiguió movilizar al campesinado ni a otros sectores de trabajadores, me refiero fuera de París. Hubo unas pequeñas movilizaciones en otras localidades al principio de la insurrección, pero acabaron siendo aplacadas rápidamente. No había suficiente masa de población con conciencia de la problemática ni de la cuestión revolucionaria. El trabajo mediático de Versalles, apoyado por el clero francés seguramente, hizo el resto.
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Las contradicciones internas aparecieron sin remisión. Por ejemplo, la Comuna abolió el servicio militar obligatorio, pero obligaba a todos a enrolarse en la Guardia Nacional. Expropiaron algunas fábricas y bienes del clero, pero no se atrevieron a expropiar los fondos de Versalles (Banco de Francia) y de la gran burguesía (se considera que fue un error mayúsculo). Declararon la “independencia universal”, una declaración de intenciones que no parece que estuviera bien madurada, por su pretenciosidad. Lo cierto es que da la impresión de que muchos franceses se creían más revolucionarios que nadie (debido a cómo les había sido explicado su pasado más reciente) y no fueron capaces de comprender la peligrosidad y falta de consistencia del movimiento iniciado. Digamos que se encontraron con una revolución que no sabían hasta qué punto querían, o que no sabían bien cómo gestionar.
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Iniciaron algunas reformas sociales, quizás demasiado dispares, sin comprender el avispero que era todo aquello. Así, se proclamó la separación de Iglesia y Estado; se anularon los contratos de alquiler; se cerraron las casas de empeños, con devolución de bienes; se interviene en la educación, aunque en parte se reproduce el sistema de poder en esta materia; se prohibieron los juegos de azar, la prostitución; se pronunciaron a favor de la libertad de conciencia. De manera, que el frente de la guerra era no sólo el Estado francés, sino también todo el cuerpo burgués de clase medio-alta y el clero. Y algo más, no todo el pueblo participaba de su cosmovisión. Se venía de una guerra y un asedio, abundante masa poblacional solo quería mejorar su situación económica, pues en muchos y en muchas su victimismo era lo que les definía.
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Podemos ver con claridad cómo queda reflejado lo que es el poder del ejército, cuál es su papel, ahora y antes. El ejército francés se posicionó rápidamente al lado del gobierno republicano de Versalles, es decir, el ejército al lado del poder estatal, en contra del pueblo, vamos. La Guardia Nacional no era más que un cuerpo militar creado de prisa y corriendo ante la falta de efectivos en la guerra contra Prusia. Pero, es más, Bismarck, el jefe del Estado prusiano, no dudó en apoyar a Versalles, no fuera a ser que la revolución se expandiera también por su país. El estamento militar, órgano medular de los Estados, hizo su papel preferido por excelencia: Reprimir y someter al pueblo. Se calcula que en el asalto a la comuna se masacraron a 20.000 personas. Algunas estimaciones, referentes al total de víctimas (incluyendo las posteriores ejecuciones y castigos forzosos) hablan de 100.000.
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Se ha escrito que el pueblo fue capaz, por primera vez, de emprender algo por sí mismo, y de que tuvo en sus manos todo el poder. Quizás eso sea cierto en la época moderna, concretamente a partir del siglo XV. Pero nos podemos quedar con que el pueblo asumió con rapidez su responsabilidad, trató de organizar la sociedad que quería lo antes posible, asumiendo cambios que merecen su reconocimiento. Y se hizo de una manera más que civilizada, así lo atestiguó un periodista americano que fue testigo de aquello y dijo que “no vio embriaguez, bandidaje ni saqueo”. Para los que creen que el ser humano no es capaz de autogobernarse y autocontrolarse.
Para muchos autores, la Comuna no supuso una conmoción del mundo, pero sí una transformación drástica del movimiento obrero. Se dice que espoleó el socialismo, permitió sacar conclusiones al comunismo y, a fin de cuentas, que generó todo el movimiento reivindicatorio y de derechos del proletariado y del pueblo todo él. Lo que no se dice es que también está la posibilidad de que fuera el propio Estado el que pasó a redirigir todo ese impulso contestatario, creando estructuras, instituciones e idearios que permitieran creer a toda la clase trabajadora y a toda la población que las nuevas sociedades evolucionaban y mejoraban en justicia y libertad.
Una vez más, el Estado tomó nota e implementó medidas para evitar que la insurrección popular volviera a surgir. Incluso se instrumentalizó la Comuna para decir, como hizo Lenin, que “hemos creado un nuevo tipo de Estado”.
Superar los lastres y recuperar nuestra esencia concreta humana es una labor harto difícil. Los planteamientos de la r.i., reflejados en sus Bases, trazan una meta a la que dirigirse, para no errar el camino. Comprender el mundo en el que vivimos no casa bien con la holgazanería y la pusilanimidad. Vivimos en un mundo peligroso que no tolera “las salidas del carril”. Quizás no sea posible la revolución, ni ahora ni ya nunca, pero no por eso debemos abandonarnos ni bajar la guardia. Quizás haya una oportunidad más, la penúltima. Dentro de 10 o dentro de 100 años.
El artículo 1.8 de las Bases para una revolución integral nos recuerda que “Las revoluciones las inician minorías, la que proponemos dará comienzo de la misma forma; en una segunda fase, la Revolución Integral y otros movimientos análogos irán atrayendo a muchas más personas. Lo decisivo es que en los momentos de crisis revolucionaria existan núcleos organizados y activos que argumenten, difundan y pongan en práctica el ideario y el programa de la revolución”.
Tombol
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La película se puede ver, particionada, a través de los siguientes enlaces
https://ok.ru/video/6788601940677
https://ok.ru/video/6788601678533
https://ok.ru/video/6788602202821
https://ok.ru/video/6788602727109
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